El pastor hacía una dinámica a los jóvenes. Él les dio una hoja en blanco, y pidió que se dibujaran a la chica que quisieran para su esposa. Algunos la dibujaron con las medidas 90 60 90, pero hubo un hermano que no dibujó nada.
Entonces, el pastor le preguntó, “¿Por qué no la dibujaste?”
Él respondió, “Porque yo quiero que el Señor me la de como Él quiere.”
“¿Y si te da una coja?” le preguntó el pastor.
Respondió el hermano, “No importa si yo la quiero como esposa, no para hacer carrera.”