En cierta ocasión, una madre le entregó dos monedas iguales a su pequeña hija, y le explicó que una moneda era para la ofrenda de la escuela dominical y la otra para que se comprara dulces en la salida. Durante el trayecto hacia la iglesia, la niña tropezó y cayó al suelo, escurriéndose una de sus monedas, que rodó hasta perderse por la rejilla de un alcantarillado. Cuando se reincorporó de aquella caída, corrió a ver donde había caído aquella moneda. Al ver que ya no podría recuperarla, exclamó: “¡Mira, Dios... se perdió tu dinero!”
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Sobre la muerte de Esteban
Pregunta el maestro en al escuelita dominical:
—Pedrito que nos puede decir de la muerte de Esteban?
—Que lo siento mucho profe.
—Pedrito que nos puede decir de la muerte de Esteban?
—Que lo siento mucho profe.
Peligros del ayuno
El tema de la clase de la Escuela Dominical había sido sobre el episodio de la tentación de Jesús durante su ayuno de 40 días en el desierto.
Al terminar la maestra les pregunto: ¿Qué aprendieron niños?
Y una niña bastante gordita respondió: “Que no hay que ayunar porque se te aparece el diablo”
Al terminar la maestra les pregunto: ¿Qué aprendieron niños?
Y una niña bastante gordita respondió: “Que no hay que ayunar porque se te aparece el diablo”
Las ofrendas de antes
Un maestro de escuela dominical preguntó a sus alumnos:
"Niños, ¿Por qué hoy en día las personas no traen ofrenda de animales al templo, como se hacía en los tiempos bíblicos?"
A lo que Jaimito respondió muy seguro y con voz fuerte:
"¡Eso es muy fácil, maestro! Ya no traen ofrenda de animales al templo porque no caben en los ofrenderos".
"Niños, ¿Por qué hoy en día las personas no traen ofrenda de animales al templo, como se hacía en los tiempos bíblicos?"
A lo que Jaimito respondió muy seguro y con voz fuerte:
"¡Eso es muy fácil, maestro! Ya no traen ofrenda de animales al templo porque no caben en los ofrenderos".
El único infeliz
Un domingo por la mañana, una maestra de escuela dominical le estaba contando a su clase la historia del Hijo Pródigo. La maestra habló de alguien que, en medio de los festejos, no pudo compartir la alegría de la ocasión.
"¿Me pueden decir quién era el único que no estaba feliz por el regreso del hijo pródigo?", le preguntó a la clase.
Una niñita emocionada agitó su mano en el aire:
"¡Yo sé maestra! Era el becerro gordo."
"¿Me pueden decir quién era el único que no estaba feliz por el regreso del hijo pródigo?", le preguntó a la clase.
Una niñita emocionada agitó su mano en el aire:
"¡Yo sé maestra! Era el becerro gordo."
¡No me dejes llegar tarde!
Una niña, vestida con su mejor ropa de domingo, estaba corriendo tan rápido como podía, tratando de no llegar tarde a la escuelita dominical. Mientras corría oraba: "¡Dios, por favor, no me dejes llegar tarde! ¡Dios, por favor, no me dejes llegar tarde!"
Como iba corriendo y orando, se tropezó con un roca y se cayó en un charco, ensuciando su vestido. Se levantó, se sacudió lo mejor que pudo y empezó a correr de nuevo. Mientras corría una vez más se puso a orar: "¡Dios, por favor, no me dejes llegar tarde ... Pero por favor, tampoco no me empujes!"
Como iba corriendo y orando, se tropezó con un roca y se cayó en un charco, ensuciando su vestido. Se levantó, se sacudió lo mejor que pudo y empezó a correr de nuevo. Mientras corría una vez más se puso a orar: "¡Dios, por favor, no me dejes llegar tarde ... Pero por favor, tampoco no me empujes!"
¿Hay algo que Dios no pueda hacer?
Una maestra de escuela dominical estaba haciendo una preguntas a sus alumnos después de una serie de lecciones sobre la omnipotencia de Dios. Ella preguntó: "¿Hay algo que Dios no pueda hacer?"
Todos estaban en silencio. Por último, un niño levantó la mano.
La maestra, al ver esto, estaba decepcionada de que habían perdido el punto de la lección. Entonces suspiró y preguntó: "Bueno, ¿qué es lo que piensas que Dios no puede hacer?"
El muchacho respondió: "Él no puede complacer a todos."
Todos estaban en silencio. Por último, un niño levantó la mano.
La maestra, al ver esto, estaba decepcionada de que habían perdido el punto de la lección. Entonces suspiró y preguntó: "Bueno, ¿qué es lo que piensas que Dios no puede hacer?"
El muchacho respondió: "Él no puede complacer a todos."
A clases con mamá
Maestra: Esto es increíble Jaimito, en toda la mañana no has puesto nada de atención, solo te has dedicado a hablar. Tendré que pedirte que el próximo domingo vengas con tu mamá.
Jaimito: Pero maestra, si mi mamá habla más que yo...
Madre sólo hay una
El domingo próximo era el día de las madres y así que la maestra le dice a los niños que tienen que escribir una composición que tenga el tema: "MADRE SÓLO HAY UNA".
Al siguiente domingo, la maestra empezó a revisar todas las composiciones.
¿Qué hace el pastor?
El maestro de la escuela dominical preguntó: “A ver clase díganme: ¿Cuál es la labor del pastor? En otras palabras, ¿QUÉ HACE?”
A lo que Jaimito respondió: “Lo que nos enseñó la clase pasada; es decir, N-A-D-A.”
Al oír esto, el maestro le respondió alarmado: “¿Cómo que yo les enseñé que el pastor no hace nada?”
Entonces Jaimito agregó: “Usted mismo nos dijo que el pastor no hace nada... que no le agrade al Señor.”
El nuevo maestro de escuela dominical
Un día, un abogado le dijo a un amigo que también era abogado, que se había convertido en el nuevo maestro de escuela dominical en su iglesia.
Su amigo contestó asombrado: "Apuesto a que ni siquiera sabes el Padre Nuestro", se quejó él.
Jesús es la respuesta
Estaban un día los niños de la escuela dominical haciendo un examén sobre la biblia.
Al final, la maestra los revisa y le dice a Pepito:
-Pepito ¿por qué en todas tus respuestas escribiste "Jesús"?
Y Pepito le responde:
-Porque usted lo había dicho maestra.
La semana pasada usted dijo: "Recuerden niños, 'Jesús' es la respuesta para todo".
Al final, la maestra los revisa y le dice a Pepito:
-Pepito ¿por qué en todas tus respuestas escribiste "Jesús"?
Y Pepito le responde:
-Porque usted lo había dicho maestra.
La semana pasada usted dijo: "Recuerden niños, 'Jesús' es la respuesta para todo".
Mandamiento para los hermanos
Un maestro de escuela dominical estaba discutiendo los Diez Mandamientos en una clase con niños pequeños. Después de explicar el mandamiento "honra a tu padre ya tu madre", preguntó: "¿Hay un mandamiento que nos enseñe cómo tratar a nuestros hermanos y hermanas?"
Sin perder el ritmo, uno de los niños respondió: "No matarás".
Sin perder el ritmo, uno de los niños respondió: "No matarás".
Vacaciones en la iglesia
Le preguntó una niña de siete años a su mamá, “Mamita, ¿cuándo vamos a tener vacaciones en la iglesia como en la escuela?, ¡porque yo ya estoy aburrida!
Jaimito en la escuelita dominical
La maestra de escuela dominical le preguntó a Jaimito:
-“¿Cómo mató David a Goliat?”
-“¡Con una moto maestra!” respondió el niño.
“¿Cómo que con una moto? ¿Acaso no sabías que era con una honda?” le dijo la maestra.
El niño contestó: “¡Ahhh! ¡No sabía que tenía que decir la marca!”
-“¿Cómo mató David a Goliat?”
-“¡Con una moto maestra!” respondió el niño.
“¿Cómo que con una moto? ¿Acaso no sabías que era con una honda?” le dijo la maestra.
El niño contestó: “¡Ahhh! ¡No sabía que tenía que decir la marca!”
Líbranos del mal...
Niños, ¿a qué le tienen miedo? - preguntó el maestro de escuela bíblica, para introducir a su clase al tema.
Jaime respondió, 'Yo le temo al malamén.
El maestro, extrañado, le preguntó, ¿Qué es eso?
Jaime lo miró y le dijo, "No estoy muy seguro, pero debe ser terrible, por que mi mamá siempre dice al final de su oración,"‘líbranos de tentación y del mal-amén."
Jaime respondió, 'Yo le temo al malamén.
El maestro, extrañado, le preguntó, ¿Qué es eso?
Jaime lo miró y le dijo, "No estoy muy seguro, pero debe ser terrible, por que mi mamá siempre dice al final de su oración,"‘líbranos de tentación y del mal-amén."
Escuela dominical
En la escuela dominical el maestro dice a los niños levanten la mano los que se quieren ir al cielo, y todos levantaron la mano menos uno, a lo que el maestro le preguntó, y ¿tu porque no quieres ir al cielo? y el niño respondió: Porque mi mamá me dijo que después de la clase dominical me fuera derechito para casa.
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