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Últimas palabras

El viejo Pedro estaba en el hospital, cerca de la muerte. La familia llamó a su pastor para estar junto a ellos en ese momento tan difícil.

Cuando el pastor se puso de pie junto a la cama, la condición del viejo Pedro pareció deteriorarse y le hizo señas frenéticamente para escribir.

El pastor le entregó una pluma y un pedazo de papel, y Pedro usó su última gota de energía para garabatear una nota, y murió.

El pastor pensó que era mejor no mirar a la nota en ese momento, por lo que la puso en el bolsillo de su chaqueta.

En el funeral, cuando estaba terminando el mensaje, se dio cuenta de que llevaba la misma chaqueta que llevaba cuando el hermano murió. Entonces dijo: "Ustedes no lo saben, pero el hermano Pedro me entregó una nota justo antes de morir. No la he mirado, pero conociendo como era nuestro hermano, estoy seguro de que hay una palabra de inspiración para todos nosotros." 

Abrió la nota, y leyó en alta voz: "¡PASTOR, ESTÁ PARADO EN MI TUBO DEL OXÍGENO!" 


Cacahuetes

Un predicador fue a visitar a una ancianita de su iglesia que acababa de tener una operación. Mientras estaba sentado allí hablando con ella, se dio cuenta de un plato de cacahuetes en el estrado junto a la cama. Empezó a comer, y pronto ya era hora de irse. Cuando se levantó se dio cuenta de que se había comido todos los cacahuetes.

"Hermana Marta", dijo "lo siento me comí todos sus cacahuetes."

Ella respondió: "No se preocupe pastor, ya les había chupado toda la cubierta de chocolate."


Los huevos en el armario

Un pastor ya anciano buscaba en su armario la camisa que usaría ese día para ir a la iglesia un domingo por la mañana. En el fondo del armario, encontró una pequeña caja que contenía 3 huevos y 100 billetes de $1 dolar.

Llamó a su esposa en el armario para preguntarle sobre la caja y su contenido. Avergonzada, ella admitió haber escondido la caja allí por sus enteras 30 años de matrimonio. Muy intrigado el pastor le preguntó: "¿POR QUÉ?" 

La esposa respondió que ella no había querido que la caja hiriera sus sus sentimientos. Él le preguntó que cómo podría hacer eso una caja. Ella le confesó que cada vez que durante su matrimonio él había dicho un mal sermón, ella había colocado un huevo en la caja.

El pastor sintió que 3 malos sermones en 30 años no era nada porque sentirse mal, por lo que le preguntó de que eran los $100 dolares.

Ella respondió: "Es que cada vez que tenía una docena de huevos, los vendía a los vecinos por $1." 


Un matrimonio duradero

Mi madre cuenta que alguien preguntó una vez a una ancianita de la iglesia que celebraba con su marido sesenta años de matrimonio, si alguna vez en esos sesenta años había pensado en el divorcio.
Su respuesta:
«N-no… No, yo nunca he pensado en el divorcio. En el asesinato sí que he pensado pero en el divorcio nunca».

Vida después de la muerte

-¿Usted cree en la vida después de la muerte? –le preguntó el jefe a uno de sus empleados.
-Sí señor  –respondió el joven.
-Excelente. Su fe me permite entender mejor las cosas- continuó el jefe- porque ayer después de que usted se retirara más temprano para el entierro de su abuelita, ella misma vino a buscarlo.



Adelantado

Un viejito de 82 años que todos los días iba a la iglesia sufre los estragos de la inflación por lo cual se ve en la necesidad de robar y decide llevarse las limosnas.

Hermana sincera

Un pastor que dejaba el pastorado de una iglesia, saludaba a los fieles por última vez en la puerta del templo. El ministro estrechó la mano de una mujer anciana que salía. "Pastor, su reemplazo no será tan bueno como usted", expresó la hermana. "Oh, por favor", dijo el pastor en tono humilde.
"No, no, realmente", insistió la veterana feligrés. "He estado en esta iglesia durante cinco administraciones diferentes y cada pastor que vino fue peor que el anterior".



La anciana y el ladrón

Una anciana acababa de regresar a su casa después de una noche de servicio religioso cuando fue sorprendida por un intruso. Cuando ella encontró a un hombre que robaba de su casa sus objetos de valor, gritó: "¡ALTO! ¡HECHOS 2:38!" (Arrepentíos...)

El ladrón se detuvo en seco. Entonces, la mujer llamó a la policía y le explicó lo que había hecho.

Cuando el oficial esposó al ladrón, le preguntó: "¿Por qué te quedaste ahí parado? Todo lo que la anciana hizo fue gritar un versículo de la biblia." 

"¿Versículo?" respondió el ladrón, "Ella dijo que tenía un hacha y dos 38 (revólver calibre 38)!" 



El deseo incorrecto

Una pareja de casados, ambos de 60 años, estaba celebrando su 35 aniversario. Durante la fiesta, apareció un ángel para felicitarlos y concederles un deseo cada uno, por el amor y la fidelidad que se habían tenido durante tanto tiempo.

Orando por una pareja

Un hermano soltero ya de mucho tiempo oraba al Señor por su pareja de esta manera: Señor, dame una hermana como mi pareja - yo te prometo que seré un buen esposo. Señor, ahora mismo, la que entre ahora será la que tú me das.

Gato encerrado

Un niño y su abuelo iban de camino a la iglesia, y por el trayecto encontraron un gatito.  Tal fue la insistencia del niño por llevarse al gatito que el abuelo le dijo que estaba bien.  Antes de entrar a la iglesia, el abuelo le dijo al niño: "Pásame el gato, que yo lo voy a guardar debajo de la manta para que nadie lo vea" 

Durante la predicación el pastor señalaba que había hermanos que andaban con cosas ocultas, y dijo:  "¡Entre nosotros hay hermanos que andan con gatos encerrados!"  

El niño, al no entender el dicho, le dijo gritando al abuelo: "¡Abuelito! ¡Ya te descubrieron!" 


Pecado de omisión

Un niño le pregunta a su abuela:
-Abuelita ¿Qué es un pecado de omisión?

Y la abuela respondió:
-Es un pecado que no ha tenido tiempo de cometer...


Dios esta aquí

Un pastor le dijo a una anciana que fuera a la iglesia y ella le contestó: "No puedo dejar solo mis pollitos.” 
"No se preocupe, Dios se los cuidará,” le contestó el pastor.

En pleno culto el pastor dijo, "Adoren a Dios, que está aquí con nosotros".
Y la anciana gritó: "¡Ay pues, me dejó los pollos solos!"


Digan algo bueno

Un pastor recién llegado estaba haciendo un funeral en la primera semana en su nueva iglesia, por lo que no pudo decir nada en absoluto sobre el hombre cuyo cuerpo estaba en el ataúd. Así que le dijo a los presentes: "¿Hay alguien aquí que pueda decir algo muy bueno acerca de este hombre?" 
Silencio absoluto...

Continuó: "¿Hay alguien aquí que pueda decir algo bueno de este hombre?" 
Más silencio.

Una vez más el pastor lo intentó diciendo: "¿Hay alguien que pueda decir al menos algo positivo de este hombre?"
Finalmente una señora mayor se puso de pie y dijo: "Bueno, no era tan malo como su hermano."

Dos peticiones

Al terminar el culto, el predicador noto que había un ancianito que seguía de rodillas en el altar, así que le preguntó porque aún estaba allí, a lo cual el anciano le contesto:
-Verá. Es que todavía tengo dos peticiones para el Señor.

Cuidado con la tentación de la carne

Estaba un domingo predicando el pastor:
- Hermanos, siempre debemos cuidarnos de la tentación de la carne.
- Pero pastor, - dijo una viejita sentada en la primera fila.- es que las pastas engordan mucho.
- No, no hermana, yo estoy hablando del pecado. - respondio el pastor.

- Bueno, si es pescado sí, porque no engorda...


Izquierda y derecha


Por un camino con muchas curvas, un hermano viejito iba en un bus en medio de dos mujeres, una anciana muy fea a su izquierda y una joven muy bella a su derecha. Cuando la curva lo empujaba a la izquierda el viejito se sostenía tratando de aguantar lo más que podía y reprendía al diablo, pero cuando la curva lo empujaba a la derecha el viejito se soltaba y decía: ¡Señor, que se haga tu voluntad!

Vengo a ustedes

Un pastor, recién regresado del instituto bíblico, fue nombrado para una iglesia de pueblo donde la mayoría de los creyentes eran campesinos.

La primera noche en su presentación dijo:
- ¡Vengo a ustedes con hermenéutica, homilética, exégesis, apologética y cosmogonía!

La mujer de la limpieza


Una anciana que trabajaba como mujer de la limpieza fue a la iglesia local un domingo. Al final del servicio, cuando se dio el llamado, ella se adelantó para aceptar al Señor. El pastor escuchó cuando ella le contó que había aceptado a Jesús y quería bautizarse y convertirse en un miembro de la iglesia.

El pastor pensó para sí: "¡No, está mujer está muy descuidada, huele mal, incluso sus uñas no se ven muy limpias. Ella recoge basura, limpia baños... ¿Qué pensaran los demás miembros de la congregación?" Al final le dijo a la mujer fuera a casa y orara al respecto, para luego decidir que hacer.

Cristiano perezoso

Erasé una vez un cristiano muy perezoso que nunca sacaba tiempo para leer la Biblia o para ir a la iglesia. Además era tacaño en extremo. Su único pariente, su anciana tía Gertrudis, siempre insitía en que debía mejorar sus costumbres, pero él casi siempre la ignoraba.

Versículo para memorizar