En medio culto, se levantó un hermano a dar un testimonio:
"Hermanos, yo tenía una vecina ancianita que estaba muy, muy enferma. Ya hasta el médico la había desahuciado. Entonces me pidieron que orara por ella. Y con autoridad le pongo las manos encima. Cierro los ojos y empiezo a orar, y a orar. Y al ratito se murió la señora.
Pero se murió con una paz..."
Mostrando entradas con la etiqueta testimonios graciosos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta testimonios graciosos. Mostrar todas las entradas
Una cosa lleva a la otra
Había un hermano paramédico que contaba lo siguiente:
Antes oraba por los enfermos cuando los llevaba al hospital. Pero deje de hacerlo porque mientras estaba en eso se me morían.
Antes oraba por los enfermos cuando los llevaba al hospital. Pero deje de hacerlo porque mientras estaba en eso se me morían.
Exorcismo a medias
Iba el diácono a la iglesia cuando se encontró con el pastor, que venía todo cansado y demacrado.
- Pastor ¿Pero qué le pasó? ¿Por qué lo veo tan agotado?
- Pues vengo de hacer un exorcismo. Fueron como 3 horas orando y reprendiendo; pero el demonio seguía de necio con que no quería salir.
- ¿Y entonces?
- Pues otras tres horas más, dele que dele, pero ni el demonio, ni yo nos dabamos por vencidos.
- ¿Y al final?
- Al final, pues... ¡Glorioso empate, hermano!
- Pastor ¿Pero qué le pasó? ¿Por qué lo veo tan agotado?
- Pues vengo de hacer un exorcismo. Fueron como 3 horas orando y reprendiendo; pero el demonio seguía de necio con que no quería salir.
- ¿Y entonces?
- Pues otras tres horas más, dele que dele, pero ni el demonio, ni yo nos dabamos por vencidos.
- ¿Y al final?
- Al final, pues... ¡Glorioso empate, hermano!
Tristemonio
En medio culto, de esos de fuego, se pone de pie un joven a dar testimonio. Toda la gente lo ovaciona, le dan el micrófono y el joven muy emocionado dice:
-Hermanos, para gloria de Dios, desde que me pasé a la casa de otra familia, hace ya más dos meses, todavía no se dan cuenta de que soy cristiano ¡Aleluya!
-Hermanos, para gloria de Dios, desde que me pasé a la casa de otra familia, hace ya más dos meses, todavía no se dan cuenta de que soy cristiano ¡Aleluya!
Testimonio
Estaban los hermanos en un culto de oración, cuando llego la hora de los testimonios. En eso pasa un hermano a testificar y el pastor le pregunta:
- Hermano, cuéntenos: ¿Qué le dijo el Señor?
- ¡Que no me rindiera, que superara mis límites y que siguiera siempre adelante!
- Muy bien hermano. ¿Y cómo va a aplicar eso en su vida diaria?
- ¡Pues estoy dispuesto y decidido a superar el nivel 300 de Candy Crush en el que llevo atascado semana y media!
- Hermano, cuéntenos: ¿Qué le dijo el Señor?
- ¡Que no me rindiera, que superara mis límites y que siguiera siempre adelante!
- Muy bien hermano. ¿Y cómo va a aplicar eso en su vida diaria?
- ¡Pues estoy dispuesto y decidido a superar el nivel 300 de Candy Crush en el que llevo atascado semana y media!
De Egipto vino el líder
Dos pastores:
-Oye, ¿Sabias que tu líder antes era líder en mi iglesia?
-Bueno, él me dijo que Dios lo sacó de Egipto, pero no me dio detalles.
-Oye, ¿Sabias que tu líder antes era líder en mi iglesia?
-Bueno, él me dijo que Dios lo sacó de Egipto, pero no me dio detalles.
Pasando por la frontera
Mi mamá me contó que en 1996 cuando viajaba de manera ilegal a EEUU, y pasó la frontera, la llanta del auto se reventó y todos se detuvieron, y se fueron a un hotel cercano. En el hotel había muchas personas de diferentes países, y una señora mexicana estaba cocinando para todos.
Mi mamá, como tenía hambre, se acercó a la señora que estaba cocinando y le preguntó: Señora, ¿le puedo ayudar en algo? Ella le respondió: Mande. Mi mamá le dijo: No tengo nada para mandar.
La señora le contestó: ¡Órale pues!
Mi mamá se fue a un rincón y se arrodilló para orar. La señora entonces le preguntó: Señora, ¿qué está haciendo? Mi mamá le respondió: Usted me mandó a orar; me dijo, ¡Órale pues! La señora le dijo: No, órale pues quiere decir: ándate pues. Entonces todos comenzaron a reírse.
Bueno, en ese momento que las personas estaban preocupadas, aunque sea por un momento se olvidaron de sus preocupaciones por el chiste.
Pero mi mamá estaba orando de verdad.
Mi mamá, como tenía hambre, se acercó a la señora que estaba cocinando y le preguntó: Señora, ¿le puedo ayudar en algo? Ella le respondió: Mande. Mi mamá le dijo: No tengo nada para mandar.
La señora le contestó: ¡Órale pues!
Mi mamá se fue a un rincón y se arrodilló para orar. La señora entonces le preguntó: Señora, ¿qué está haciendo? Mi mamá le respondió: Usted me mandó a orar; me dijo, ¡Órale pues! La señora le dijo: No, órale pues quiere decir: ándate pues. Entonces todos comenzaron a reírse.
Bueno, en ese momento que las personas estaban preocupadas, aunque sea por un momento se olvidaron de sus preocupaciones por el chiste.
Pero mi mamá estaba orando de verdad.
¿Como sé que soy salvo?
Estaba un pastor invitado como orador principal en una reunión de ministros en otro país, cuando se le acerca un hermano bastante joven y le comenta:
-Hermano, me han gustado mucho sus prédicas, me siento motivado a seguir con el ministerio que Dios me ha dado. Pero sigo teniendo una gran duda en mi corazón y quiero compartirla con usted: ¿Como sé que soy salvo?
-Bueno, -le dijo el pastor- responderme con sinceridad ¿Vives de acuerdo a las escrituras? ¿Pasas tiempo orando y buscando de Dios? ¿Tratas de ser cada día más como Cristo?
-Todo eso lo hago, pero todavía no me siento seguro de ser salvo.
-Hermano, me han gustado mucho sus prédicas, me siento motivado a seguir con el ministerio que Dios me ha dado. Pero sigo teniendo una gran duda en mi corazón y quiero compartirla con usted: ¿Como sé que soy salvo?
-Bueno, -le dijo el pastor- responderme con sinceridad ¿Vives de acuerdo a las escrituras? ¿Pasas tiempo orando y buscando de Dios? ¿Tratas de ser cada día más como Cristo?
-Todo eso lo hago, pero todavía no me siento seguro de ser salvo.
Lo que nunca se oye en la iglesia
Pastor, estaba tan cautivado por sus palabras que no me di cuenta de su sermón se paso del tiempo más de 25 minutos.
Hermanos, he decidido dar a nuestra iglesia los $1000 que iba a usar para mi nueva televisión.
Me ofrezco como voluntario para ser el maestro permanente de la Escuela Dominical.
Olvídate del salario mínimo: vamos a pagarle a nuestro pastor lo que él necesita para vivir como nosotros.
Personalmente, me parecería mucho más agradable su sermón si durara más.
¡Ya que estamos todos aquí, vamos a iniciar el servicio de adoración temprano!
Pastor, nos gustaría enviarlo a este seminario bíblico en las Bahamas, todo incluido.
Nada me inspira y fortalece más mi compromiso como nuestra campaña de mayordomía.
¡Me encanta cuando cantamos himnos que no habíamos oído antes!
¡Un momento Pastor! ¡Por poco nos vamos sin recoger la ofrenda!
Pastor deberíamos hacer más largo el servicio, últimamente se me hace muy corto.
¡Hey! ¡Ahora es mi turno para sentarme en la primera fila!
Hermanos, he decidido dar a nuestra iglesia los $1000 que iba a usar para mi nueva televisión.
Me ofrezco como voluntario para ser el maestro permanente de la Escuela Dominical.
Olvídate del salario mínimo: vamos a pagarle a nuestro pastor lo que él necesita para vivir como nosotros.
Personalmente, me parecería mucho más agradable su sermón si durara más.
¡Ya que estamos todos aquí, vamos a iniciar el servicio de adoración temprano!
Pastor, nos gustaría enviarlo a este seminario bíblico en las Bahamas, todo incluido.
Nada me inspira y fortalece más mi compromiso como nuestra campaña de mayordomía.
¡Me encanta cuando cantamos himnos que no habíamos oído antes!
¡Un momento Pastor! ¡Por poco nos vamos sin recoger la ofrenda!
Pastor deberíamos hacer más largo el servicio, últimamente se me hace muy corto.
¡Hey! ¡Ahora es mi turno para sentarme en la primera fila!
Problemas de estómago
Había un hermano muy enfermo del estómago, y ya no aguantaba más. Así que fue al culto para que el pastor lo ungiera. Cuando comenzó, le dijo: "¡Espíritu, a ti te digo, sal de ese cuerpo!" Pero el hermano ya no aguantaba más el dolor y la hinchazón, y ¡se le escapó un gas de cierta parte! Entonces el pastor dijo: "¡Espíritu, sal por donde sea, pero sal!"
Pastor Americano
Un pastor americano miró a varios hermanos parados en la iglesia. Como no hablaba muy bien el español, en vez de decir, "Vénganse todos, que aquí hay bancas," él lo dijo así: "¡Vénganse toros, que aquí hay vacas!"
Misionero perdido
Una vez un misionero se perdió en el desierto. Algún tiempo más tarde, describiendo su calvario a sus amigos, les dijo como en su desesperación, se había arrodillado y pedido a Dios por ayuda.
- "¿Y Dios respondió a tu oración?"
-"No. Antes de que pudiera hacerlo, un explorador que pasaba por ahí me mostró el camino!"
- "¿Y Dios respondió a tu oración?"
-"No. Antes de que pudiera hacerlo, un explorador que pasaba por ahí me mostró el camino!"
Últimos tiempos
En medio de una estudio bíblico del Apocalipsis se levanta un hermano a dar testimonio:
-Hermanos, iba yo caminando frente a un restaurant nuevo que acababan de abrir en mi barrio, cuando oigo que tenían puesta música cristiana y pienso: "¡Caramba! Estos son hermanos de la fe, voy a almorzar aquí". Y de verás, pasé y pedí un buen almuerzo y una bebida. Pero a la hora de pagar voy viendo la cuenta: "¡Caramba! si está carísimo. Me fue peor que comiendo donde los impíos..." Por eso hermanos, estamos en los últimos tiempos. ¡Ahora hasta lo enredan a uno con la música cristiana y todo!
-Hermanos, iba yo caminando frente a un restaurant nuevo que acababan de abrir en mi barrio, cuando oigo que tenían puesta música cristiana y pienso: "¡Caramba! Estos son hermanos de la fe, voy a almorzar aquí". Y de verás, pasé y pedí un buen almuerzo y una bebida. Pero a la hora de pagar voy viendo la cuenta: "¡Caramba! si está carísimo. Me fue peor que comiendo donde los impíos..." Por eso hermanos, estamos en los últimos tiempos. ¡Ahora hasta lo enredan a uno con la música cristiana y todo!
Bendición o exorcismo
Había un hermano que cada vez que iba a comer reprendía a todos los alimentos:
-¡Yo te echo fuera demonio de la chuleta...!
-¡Sal demonio del arroz, sal...!
-¡Te reprendo demonio de los frijoles, en el nombre del Señor...!
No más decir que almorzaba como media hora después... con la comida bien bendecida, eso sí.
-¡Yo te echo fuera demonio de la chuleta...!
-¡Sal demonio del arroz, sal...!
-¡Te reprendo demonio de los frijoles, en el nombre del Señor...!
No más decir que almorzaba como media hora después... con la comida bien bendecida, eso sí.
(Cualquier parecido con algún hermano es pura coincidencia)
Testimonio
En un culto de testimonios un hermano empezó a testificar:
“Hermanos, yo antes me bebía seis cervezas y ahora nada más me bebo tres"
“Hermanos, yo antes me bebía seis cervezas y ahora nada más me bebo tres"
La diferencia entre justicia y misericordia
La importancia de ser puntual
Al Padre Remigio le estaban haciendo su cena de despedida por 25 años de trabajo en la Parroquia del pueblo. Un prestigioso político miembro de la comunidad fue invitado para dar un breve discurso.
Como el político tardó en llegar, el sacerdote decidió dar unas palabras él mismo para llenar el tiempo:
- “Mi primera impresión de la Parroquia la tuve con la primera confesión que me tocó escuchar. Pensé que me había enviado el Obispo a un lugar terrible, ya que la primera persona que se confesó me dijo que se había robado un televisor, que les había robado dinero a sus papás, había robado también en la empresa donde trabajaba, además de tener aventuras sexuales con la esposa de su jefe…
Y para finalizar, confesó también que en ocasiones se dedicaba al tráfico y a la venta de drogas. Me quedé asombrado, asustadísimo… pero cuando transcurrió un tiempo, fui conociendo más gente y vi que no eran todos así. Descubrí una parroquia llena de gente responsable, con valores, comprometida con su fe. Y así he vivido los 25 años más maravillosos de mi sacerdocio”.
Justamente en este momento llegó el político, por lo que se le dio la palabra. Por supuesto, pidió disculpas por llegar tarde y empezó a hablar diciendo:
“Nunca voy a olvidar el primer día que llegó el Padre a nuestra parroquia… De hecho, tuve el honor de ser el primero que se confesó con él…”.
Moraleja: ¡Nunca llegues tarde!
Como el político tardó en llegar, el sacerdote decidió dar unas palabras él mismo para llenar el tiempo:
- “Mi primera impresión de la Parroquia la tuve con la primera confesión que me tocó escuchar. Pensé que me había enviado el Obispo a un lugar terrible, ya que la primera persona que se confesó me dijo que se había robado un televisor, que les había robado dinero a sus papás, había robado también en la empresa donde trabajaba, además de tener aventuras sexuales con la esposa de su jefe…
Y para finalizar, confesó también que en ocasiones se dedicaba al tráfico y a la venta de drogas. Me quedé asombrado, asustadísimo… pero cuando transcurrió un tiempo, fui conociendo más gente y vi que no eran todos así. Descubrí una parroquia llena de gente responsable, con valores, comprometida con su fe. Y así he vivido los 25 años más maravillosos de mi sacerdocio”.
Justamente en este momento llegó el político, por lo que se le dio la palabra. Por supuesto, pidió disculpas por llegar tarde y empezó a hablar diciendo:
“Nunca voy a olvidar el primer día que llegó el Padre a nuestra parroquia… De hecho, tuve el honor de ser el primero que se confesó con él…”.
Moraleja: ¡Nunca llegues tarde!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)















