Una pareja decidió salir de vacaciones a la playa para celebrar sus 30 años de casados. Cuando llegaron al lugar, ambos se pusieron sus trajes de baño. Cuando el esposo se fijó bien en como lucía su señora de 50 años en traje de baño, miró al cielo y dijo:
“Oh Señor, ¡cuánto me gustaría tener una esposa 30 años más joven que yo!”
Enseguida Dios cumplió su deseo, y lo convirtió a él en un anciano de 80 años.