Un hombre, muy, muy rico oraba todos los días, pidiéndole a Dios que bendijera a los pobres:
-"Cuida de los pobres, Señor, ayudálos oh Dios, suple sus necesidades, dales algo de comer..."
De repente, un día, mientras oraba, su hijo más joven se le acercó y le dijo:
- "Me gustaría tener todo tu dinero, papá!"
- "¿Por qué?", pregunta extrañado el padre.
- "Bueno, para que así seas feliz, porque con ese dinero podría cumplir todas tus oraciones!"
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Puedes enviarnos tu comentario
!Que Dios te bendiga!