En la iglesia se levantó una hermana y le dijo al pastor que estaba en el púlpito:
- Pastor, deseo que ore por mi hija.
El pastor le dijo inmediatamente:
- ¡Pase hermana!
Enseguida el pastor dijo a la congregación:
- Oremos…Padre, en este momento yo reprendo este demonio. ¡Fuera! ¡Fuera! En el nombre del Señor…
Al terminar la hermana le dijo al pastor:
- Pastor, ¡¡¡pero si mi hija cumplió años!!!
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