Este era una vez un hermano que se fue a cazar al bosque y antes de salir hizo una oración diciendo: "Señor de lo voy a cazar le doy la mitad al pastor y la otra mitad para mí".
Entonces el hermano se fue al bosque y vió dos conejos, les disparó y mato uno y dijo:
"Alabado sea el Señor, mate el mío, pero se fue el del pastor"