Rumualdo El Misionero. Puerto De Macao, China. Final De Capitulo Cuatro

Narrador: ya Rumualdo había pasado la prueba de fuego, había aprendido amar al pueblo chino y pensaba quedarse por más tiempo, una obra ya había sido levantada como resultado del trabajo de este joven, se trataba de una célula o casa culto que había logrado comenzar en el hogar de uno de sus estudiantes de ingles, el estaba muy feliz con lo alcanzado, cuando de repente;
Superintendente: (suena el celular) Rumualdo, escucha con mucha atención, tu misión en china ya termino debes ahora ir a tu próxima misión. La tierra del sol naciente, Japón, eso si debes tener mucho cuidado, porque en Japón hay muchos japoneses.

__ Y ¿Cómo llegare hasta Japón siendo que no tengo dinero para el pasaje?

Superintendente: Para que llegues hasta el Japón deberás comprar un queso numero once.

__ ¿Un queso numero once?
Superintendente: Si, así es, solo utilizando un queso numero once podrás llegar hasta el Japón, aseguro el superintendente.

__ Rumualdo pregunto ¿Y como podré descifrar el misterio del queso numero once?

Superintendente: Yo se como pero no puedo decirlo, quien escribió este cuento no me autorizo para decírtelo y además me indico que no puedes pedir ayuda de la audiencia, porque esto no es un reality show ni algo así por el estilo. Aun así para que veas que soy buena onda te señalare una pista. ¿Ves ese parque que esta al frente? allí hay una pista donde podrás correr todo lo que quieras. Bien, ahora no podemos seguir hablando. Este mensaje se acabara en treinta segundos.

__ Rumualdo dijo; Pero ¿cual es el misterio? usted me esta hablando como el tipo de la película de misión imposible.

Superintendente: No, no es así, sino que te estoy hablando con una tarjeta de llamadas a la cual solo le quedan treinta segundos, declaro el superintendente.

¿No están las demás cosas escritas en el libro de las travesías de Rumualdo el misionero?

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