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Típico

De inconverso: pasaba toda la noche de fiesta.
De convertido: a las 8 para la casa y deja botada cualquier vigilia.


La iglesia perfecta

Había una vez un hombre que buscaba una iglesia perfecta, pero siempre encontraba alguna falla en cada una donde asistía:

"En esa iglesia, la alabanza es aburrida".
"En aquella congregación, los ujiers no saludan".
"Y en esa otra, el pastor en muy viejito".
Etc., etc., etc.

Era imposible quedarle bien a ese señor.

Pues bien, en una ocasión, un anciano de la iglesia muy sabio le dijo:
"Mira hermano, si algún día encuentras una iglesia perfecta, no te le vayas a unir, porque en ese momento, de seguro ya no será una más iglesia perfecta".


Oraciones

Oración termostato: Sube de nivel solo cuando esta pasando por el fuego (dificultades).

Pero es para el Señor

Se para al frente el hermano que llevaba la alabanza ese día y da la siguiente introducción:

"Hermanos, yo se que no cantó muy bien, que tocó bastante mal y tras de eso, que tampoco practique. Pero es para el Señor, así que voy pa'delante."


Nunca faltan

En el grupo de danza de cualquier iglesia nunca faltan tres tipos de danzarinas: la bonita, la gordita y la descoordinada.


Típicos de la librería cristiana


  • Que el principal producto de ventas sean las biblias.
  • Que haya una sección de música con CDs, otra con películas y a veces hasta alguna con cassettes o VHS imposibles de vender.
  • Que el libro que tu te querías comprar sea el más caro :(

¿Qué es lo que pasa cuando un hombre de Dios pierde la paciencia?



"Obedezcan a sus pastores (guías) y sujétense a ellos, porque ellos velan por sus almas, como quienes han de dar cuenta. Permítanles que lo hagan con alegría y no quejándose, porque eso no sería provechoso para ustedes."
Hebreos 13:17

El libro de Dios

Una niña señaló una Biblia llena de polvo sobre una mesita y le preguntó a su madre a quién pertenecía “ese libro”.

Sorprendida por la pregunta de su hija, la madre contestó: “Mi amor, ¿no sabes de quién ese libro? ¡Es el libro de Dios!”

Y la hija comentó: “¿No te parece que sería mejor que se lo devolviéramos? ¡Por acá nadie lo lee!”.


Tres contra uno

Un cristiano y tres ateos discutían acerca de la existencia de Dios. Como la discusión parecía no tener fin, los ateos recurrieron al democrático argumento de mayoría: "Somos tres contra uno"; dijeron.
En eso, de pronto se abre el cielo y se escucha una estruendosa voz...
"Por supuesto que existo".
El cristiano sonreía a los ateos con un dejo de triunfo, pero entonces uno de los ateos replicó: "Tres contra dos. Igual ganamos".






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